Crisis verde en la Presa de Hatillo: causas y consecuencias de las cianobacterias


 

Por Ezequiel Nova 

La Presa de Hatillo, ubicada en Cotuí y considerada el mayor embalse de agua dulce del Caribe insular, atraviesa una preocupante situación ambiental. En los últimos meses, el cambio visible en la coloración del agua —que ha pasado a un tono verde intenso— ha generado inquietud entre residentes, pescadores y productores agrícolas de la provincia Sánchez Ramírez.

Especialistas atribuyen este fenómeno a la proliferación de cianobacterias, también conocidas como algas verde-azules. Estos microorganismos se desarrollan rápidamente cuando existen altos niveles de nutrientes como fósforo y nitrógeno en el agua, un proceso conocido como eutrofización.

¿Qué está provocando la proliferación?

Entre las principales causas identificadas se encuentran:

Descargas de aguas residuales sin tratamiento adecuado en la cuenca del río Yuna.

Uso excesivo de fertilizantes agrícolas, cuyos residuos llegan al embalse mediante escorrentías.

Sequía prolongada y bajo flujo de agua, lo que favorece el estancamiento y la acumulación de nutrientes.

Estas condiciones crean el escenario ideal para que las cianobacterias se multipliquen de forma acelerada.

Riesgos para la salud y el medio ambiente

Algunas especies de cianobacterias pueden producir toxinas peligrosas para humanos y animales. El contacto con agua contaminada puede provocar irritaciones en la piel, problemas gastrointestinales y, en casos más severos, daños hepáticos.

En el plano ambiental, la proliferación masiva reduce los niveles de oxígeno en el agua, lo que puede causar la muerte de peces y afectar la biodiversidad acuática. Además, impacta directamente a pescadores y comunidades que dependen del embalse para su sustento.

Impacto económico y agrícola

La Presa de Hatillo es clave para el riego agrícola, especialmente en el cultivo de arroz. Una degradación sostenida en la calidad del agua podría afectar la producción agrícola y la seguridad alimentaria regional. También existe preocupación por la posible propagación de contaminantes hacia ecosistemas conectados aguas abajo.

¿Qué puede ocurrir a futuro?

Si no se implementan medidas de control y saneamiento, el fenómeno podría repetirse con mayor frecuencia e intensidad. Expertos ambientales advierten que el cambio climático, con temperaturas más elevadas y periodos de sequía más largos, podría agravar la situación.

La solución requiere un enfoque integral: tratamiento adecuado de aguas residuales, regulación del uso de fertilizantes, monitoreo constante de la calidad del agua y educación ambiental en las comunidades cercanas.

Un llamado urgente

La crisis de la Presa de Hatillo no es solo un problema ecológico; es un desafío social y económico. Proteger este recurso hídrico es vital para miles de dominicanos que dependen directa o indirectamente de sus aguas. La respuesta debe ser inmediata, coordinada y basada en evidencia científica para evitar consecuencias mayores en el futuro.


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