Belkis Concepción, la pionera que cambió para siempre el rostro femenino del merengue


 
Por Ezequiel Nova 

De una idea que parecía imposible nació una de las agrupaciones femeninas más recordadas de la música dominicana: Las Chicas del Can

SANTO DOMINGO, RD. — Antes de que hablar de mujeres liderando grandes orquestas fuera algo común, una joven dominicana decidió desafiar las reglas de una industria musical donde los hombres ocupaban casi todos los espacios.Su nombre era Belkis Concepción.

Pianista, directora, música y visionaria, Concepción convirtió una inquietud personal en una propuesta que terminaría haciendo historia: una orquesta de merengue integrada por mujeres.

Así comenzó una historia que cambiaría para siempre la presencia femenina en el merengue dominicano.

UNA IDEA QUE SE CONVIRTIÓ EN REVOLUCIÓN

En una época en la que las mujeres tenían una participación mucho más limitada como instrumentistas dentro de las grandes agrupaciones, Belkis apostó por algo diferente.

Creó primero Las Muchachas, proyecto que posteriormente daría paso al fenómeno conocido como Las Chicas del Can.La propuesta no tardó en llamar la atención.

Sobre el escenario aparecieron mujeres tocando instrumentos, cantando y asumiendo el protagonismo de una orquesta de merengue. No estaban allí como acompañantes: eran las protagonistas del espectáculo.Y aquello, para la época, era revolucionario.

LAS CHICAS DEL CAN: EL FENÓMENO QUE CONQUISTÓ AL PÚBLICO

Con el impulso de figuras como Wilfrido Vargas y el respaldo del público, Las Chicas del Can comenzaron a ganar espacio hasta convertirse en una referencia de la música dominicana.

El nombre se hizo popular y la agrupación empezó a conquistar escenarios dentro y fuera del país.

Canciones como “La Media María”, “El Africano”, “El Higuerón” y “Comején” quedaron vinculadas a una generación que bailó, cantó y creció al ritmo de aquel merengue.

La agrupación también llevó su propuesta a diferentes países, contribuyendo a la expansión internacional del merengue dominicano.

NO SOLO TOCABAN: ESTABAN ABRIENDO CAMINOS

El mayor legado de Belkis Concepción no está únicamente en las canciones.Está en las puertas que abrió.

Su proyecto demostró que una mujer podía estar detrás de un teclado, dirigir una orquesta, tocar instrumentos y ocupar el centro de un escenario sin pedir permiso.

En un género históricamente dominado por hombres, Belkis puso sobre la mesa una pregunta que terminó teniendo respuesta:
¿Por qué las mujeres no podían hacerlo?
Y ellas lo hicieron.

UNA BATALLA PERSONAL QUE CAMBIÓ SU HISTORIA

Cuando su carrera se encontraba en pleno desarrollo, Belkis enfrentó uno de los momentos más difíciles de su vida.

En 1984 fue afectada por el síndrome de Guillain-Barré, una situación que la obligó a alejarse de los escenarios y marcó un antes y un después en su trayectoria.Pero su relación con la música no terminó allí.

Su historia continuó y su nombre permaneció ligado a una de las etapas más importantes del movimiento de orquestas femeninas de la República Dominicana.

EL LEGADO QUE SOBREVIVIÓ A UNA ÉPOCA

Con el paso de los años, nuevas generaciones llegaron al merengue y otras mujeres encontraron espacios en agrupaciones, escenarios y proyectos musicales.Pero el camino ya había sido marcado.

Belkis Concepción pertenece a esa generación de artistas que no solamente hicieron música, sino que cambiaron las reglas del juego.

Su historia es la de una mujer que decidió convertir una idea en realidad y terminó demostrando que el talento no tiene género.

Hoy, cuando suenan aquellos merengues que marcaron una época, también regresa el recuerdo de una agrupación que puso a bailar a miles y de una mujer que se atrevió a desafiar una industria.

Belkis Concepción no fue simplemente la creadora de una orquesta femenina. Fue una pionera que ayudó a cambiar el rostro del merengue dominicano.

Y por eso, varias décadas después, su nombre todavía merece ser contado.Porque algunas artistas dejan canciones.Otras dejan historia.Belkis Concepción dejó ambas.

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